Medicina estética

 

El paso del tiempo produce, de forma más o menos acentuada, la pérdida de elasticidad cutánea y pérdida del volumen de las estructuras que sujetan los tejidos. Este hecho depende de diversos factores como la carga genética, el tipo de piel, la exposición solar, el hábito de fumar o la situación hormonal. Su traducción visual da lugar a la aparición de arrugas y disminución del tamaño de los labios, pómulos y mejillas.

La Medicina Estética ofrece varias opciones para rejuvenecer la piel de la cara que no implican la intervención quirúrgica. El relleno de arrugas del rostro y la toxina botulínica son algunos de los tratamientos que dan excelentes resultados. A diferencia de la Cirugía Estética, estos tratamientos no requieren tiempo de recuperación y sus resultados se suelen notar al cabo de muy poco tiempo.

 

Rellenos de colágeno y de ácido hialurónico

Los rellenos de colágeno y de ácido hialurónico se emplean para aumentar el volumen en las zonas faciales incluyendo el área de los labios, por encima y por debajo de los ojos (para las llamadas “patas de gallo”), para atenuar los surcos de la nariz y la boca, así como las líneas de expresión. Nuestra política con el uso de materiales de relleno es el uso únicamente de aquellos productos reabsorbibles, que su efecto en el tiempo es temporal.

La utilización de materiales de relleno permite resultados casi inmediatos sobre las arrugas y permite el remodelado labial o aumento del volumen de los pómulos.

Los implantes de relleno suelen utilizarse para el relleno de las arrugas faciales, las arrugas producidas por pérdida de volumen de alguna zona facial como las de los surcos nasogenianos y se pueden utilizar también para dar volumen a los labios, los pómulos o el mentón.

El ácido hialurónico puede utilizarse en arrugas superficiales, profundas, remodelado labial o para conseguir el aumento de volumen de alguna zona concreta. El hialurónico varía en cada una de estas situaciones únicamente en la densidad. A mayor profundidad de la arruga, mayor densidad del ácido hialurónico elegido para el tratamiento.

El ácido hialurónico tiene capacidad de retener agua con lo que además de corregir la arruga, hidrata la zona tratada y aumenta su elasticidad.

Con los productos con los que trabajamos obtenemos unos resultados inmediatos y con una duración de seis meses a un año.

La Toxina Botulínica

La Toxina Botulínica no es un relleno, es un inyectable que evita las contracciones que causan las arrugas, paralizando temporalmente los músculos que causan la contracción.

Es ideal para el tratamiento estético de las arrugas faciales debidas a la expresión y mímica de la musculatura facial. La toxina botulínica actúa relajando la musculatura.

Hace desaparecer las patas de gallo, las arrugas del entrecejo y la frente, y eleva ligeramente las cejas hacia arriba, dando un aspecto más relajado y joven al rostro.

No necesita anestesia.

No requiere pruebas alérgicas.

Tiene óptimos resultados en el contorno facial, dando un aspecto más natural que los productos de relleno.

Se puede aplicar en cualquier época del año. Los resultados son visibles entre el tercer y quinto día y definitivos en quince días. El efecto es de medio año a un año.

El Exceso de sudoración o hiperhidrosis

El Exceso de sudoración o hiperhidrosis afecta principalmente a las palmas de las manos, axilas, cara, y planta de los pies. La sudoración se produce de una forma interrumpida e independiente de la temperatura y el estado emocional. Su causa no es conocida pero está relacionada con una hiperactividad de las fibras simpáticas y un aumento de la respuesta periférica sudomotora.

Tratamiento con toxina botulínica: En los casos en el que el exceso de sudoración está muy localizado se ha mostrado muy efectiva la inyección de toxina botulínica. Este tratamiento deberá repetirse unas 2-3 veces al año.

Los efectos del tratamiento comienzan a notarse entre dos y cuatro días después de la inyección, y la patología desaparece por completo en una semana, aunque este efecto perdurará unos 4 meses. Sin embargo, la solución está en volver a inyectar otra dosis para notar cómo la hiperhidrosis remite de nuevo.

La ventaja que presenta esta técnica frente a otras es que no se requiere anestesia y se puede hacer vida normal desde el primer momento. Se realiza mediante la inyección de toxina botulínica con una aguja muy fina.